miércoles, 5 de marzo de 2014

Reflexiones post-Oscars

Puede que estéis empezando a pensar que este es un blog exclusivamente de cine. Y no os falta razón, porque la verdad es que he estado publicando mucho sobre ello. Pero no os preocupéis porque me comprometo a traeros cosas un poco más variadas de ahora en adelante. Aunque si me perdonáis, vais a dejar que os haga un análisis personal sobre lo ocurrido en los Oscars el domingo pasado. Un poco tarde, sí, pero no os miento cuando digo que he estado con mil cosas en la cabeza esta semana y este ha sido el primer hueco que he encontrado para escribir en el blog.


















Para los que vistéis la gala el domingo, creo que concidiréis conmigo en que ha sido una de las ediciones más entretenidas y más espectaculares desde hace mucho tiempo. No sé, no solo por la organización (que ha vuelto ha ser intachable) sino por la expectación que había en torno a los ganadores de este año. Y lo digo porque, aunque tenga que retractarme en mis predicciones de este año, todo el mundo estaba expectante esperando a comprobar si la Academia optaría por premiar a Gravity y hacer un guiño al cine digital, o si por el contrario optaría por fijarse en el aspecto de la esclavitud denominando a 12 años de esclavitud la mejor película del año.

















Empecemos por Ellen, la presentadora. Qué queréis que os diga... esta tía sabe cómo entretener y los americanos sienten una total devoción por ella. Y no es para menos, porque ha conseguido crear la sensación de que en vez de 4 horas y media, los Oscars este año han durado cerca de 2. En ediciones anteriores, mucha gente notó que la Academia estiraba demasiado la gala, y en vez de acortarla como todo el mundo esperaba, prefirieron colocar a una auténtica show woman para vendernos el pescado. No le pongo ni un pero. Me rindo a sus pies, Ellen DeGeneres.
Organización aparte, me resultó muy interesante lo ocurrido entre Gravity y 12 años de esclavitud. Gravity arrasó literalmente con 8 galadornes, aunque 12 años de esclavitud se llevó 3 incluyendo el de mejor película, lo que evitó el triunfo total de la película de Cuarón (que por cierto, se llevó el de Mejor Director, nada sorprendente). De este modo, creo de verdad que se abre una nueva etapa en el cine mundial. Un guiño al cine digital sin precedentes que, sin duda alguna, ha marcado un antes y un después. Francamente, me temía que el caso Gravity se saldara como el de Avatar, que simplemente se llevó 3 estatuillas y todas ellas de apartados técnicos. Aunque eso sí, me muero de ganas de ir a ver 12 años.
Ninguna sorpresa en las categorías de Mejor Actor y Actriz. La todopoderosísima Cate Blanchett no defraudó y se llevó el Óscar por su asombrosa interpretación de una mujer venida a menos en plena depresión y crisis de identidad en lo último de Woody Allen, Blue Jasmine. Ahora que mencionamos esta película, os recomiendo que vayáis a verla porque creo que es el papel más completo que Blanchett ha hecho nunca (y eso que tiene muchos a sus espaldas). Matthew McGounaghey ganó en la categoría de Mejor Actor por su papel en Dallas Buyers Club. Y aunque sintiéndolo mucho por Di Caprio, la de Matthew fue una victoria merecidísima, porque no solo está que se sale en su última película sino porque ha conseguido pasar de ser un actor de comedia barata a uno de los gigantes de Hollywood. En la categoría de Mejor Actriz Secundaria, Lupita Nyong'o cumplió las expectativas de todos y se alzó con el triunfo por su interpretación en 12 años de esclavitud. Esta era la primera nominación de Nyong'o por lo que ha aterrizado fuerte. Para mí, el discurso de Lupita ha sido uno de los más emotivos que he visto jamás. Se acordó de los suyos y soltó frases increíblemente sinceras entre lágrimas, pero fue un paso más allá y le añadió a su discurso un toque de sentido del humor que ya le ha valido el título de heredera de Meryl Streep (un poco exagerado, pero bueno...). Jared Leto triunfó por su papel en Dallas Buyers Club. Como Liza Minnelli dijo una vez, "hay interpretaciones sobre las que es mejor no decir nada. Es mejor verlas por uno mismo para darse cuenta de lo mal actor que eres". Y creo muy sinceramente que la de Leto es una de esas interpretaciones. En resumen, chapeau por los cuatro y bien merecido también. Creo que pasó lo que todos esperábamos.
He disfrutado muchísimo de la gala de este año. También es cierto que he echado de menos la presencia de películas como August: Osage County (de la que me estoy leyendo la obra teatral original, así que ya os iré contando) pero ya sabemos cómo funciona la Academia.


Hoy os quiero dejar una canción a la que me he enganchando. Me transmite buen rollo y quiero compartirla con vosotros. Seguid ahí..., el próximo día más y mejor. 


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