lunes, 26 de enero de 2015

Into The Woods: vivieron felices y... ¿cómo seguía?

El pasado viernes asistí al estreno de una de las películas que he esperado con más impaciencia en toda mi vida. Como ya os imaginaréis, os hablo de Into The Woods. Había leído mucho sobre la obra original con guion de James Lapine y canciones del genio compositor Stephen Sondheim. Conocía el argumento de antemano, así como algunas de sus canciones, pero tengo que confesar que lo que vi el viernes no fue lo que me esperaba en absoluto. Me asustaba el hecho de que Marshall pudiera marcarse otro Nine u otra Geisha. Respirad tranquilos, relojeros. Ninguno de esos temores se han hecho realidad...

Ficha técnica - INTO THE WOODS

Director: Rob Marshall
Género: Musical, Comedia, Drama*
Reparto: Meryl Streep, Emily Blunt, James Corden, Anna Kendrick, Chris Pine, Billy Magnussen, Mackenzie Mauzy, Christine Baranski, Tracey Ullman, Lilla Crawford, Daniel Husttletone
País: EEUU

Con destellos que recuerdan al Marshall de Chicago, Into The Woods es una adaptación al cine de un musical de Broadway con todos los elementos para convertirse en un verdadero clásico: buena música, un humor atrevido pero desternillante y mucho, mucho... drama.

En primer lugar, y lo que para mí es lo más importante. Nada de lo que diga a continuación debe responder necesariamente por todo el mundo. En el cine y más en especial con un musical hay opiniones de todos y para todos los gustos con las que uno se puede sentir más o menos identificado. Una vez más, acudí a ver Into The Woods haciendo un gran esfuerzo por intentar ignorar las muy positivas reacciones de la crítica americana para extraer una conclusión objetiva e imparcial. Entonces, cuando empiezas a hacer el esfuerzo, el castillo de Disney invade la pantalla, el plano se aleja y divisamos el bosque por primera vez. No hay música acompañado a la cabecera. Giras la cabeza algo extrañado para comentárselo al de al lado y, casi sin darte cuenta, el Panadero comienza: "Once Upon A Time, In A Far Off Kingdom..." 
¡¡Madre mía!! Menudos primeros 15 minutos para el recuerdo: qué intensidad, cuánta emoción, menuda fotografía..., y sobre todo, ¡¡¡cuánto Sondheim!!! Sondheim en su estado más puro. De entrada uno se da cuenta del esfuerzo que hay detrás de esta primera introducción al mundo de ITW. Los planos son verdaderamente impresionantes y la cámara se mueve con fluidez pero con elegancia, captando cada detalle de un diseño de producción merecedor de esa estatuilla dorada a la que está nominado. Todo en el prólogo funciona a la perfección: los cambios de escenario y escena, el vestuario, las primeras demostraciones de un elenco que lo da todo en cada momento..., y en cuanto a la música... bueno, digamos que uno empieza a pensar de verdad que está ante algo grande y espectacular.

El prólogo termina y la historia comienza de verdad. Es entonces cuando se nos sumerge en un bosque tan real y tan bien montado que consigue hacer que el espectador se sienta entre el musgo. Empieza el desfile de personajes: Meryl Streep está sembrada en el que seguramente sea su papel más fresco desde Prada. Consigue construir su personaje (casi) protagonista desde cero y lo hace con la maestría a lo que nos tiene acostumbrados; Emily Blunt, la sorpresa más grata que me he llevado en toda la carrera de premios, se pone a la altura de la jefa y pide a gritos más minutos en pantalla (qué bien nos habría sentado a todos...). El resto del elenco hace su trabajo de manera estupenda: James Corden está tronchante, Kendrick encandila y Pine... Chris es pura Agony -de la mano de Magnussen, por supuesto- y hace muy bien de príncipe poco (¿o muy?) convencional. Ahora en serio, están todos magníficos.
La primera parte fluye con temas pegadizos como "Stay With Me", "Giants In The Sky" o "It Takes Two" y Marshall consigue que la transición entre escena y canción sea casi inapreciable. Además, algo que digo a menudo de Sondheim, es que sus canciones no son reflexiones sobre eventos que acaban de suceder sino que la escena sigue avanzando y la canción revela más detalles sobre la misma y la actitud del personaje. Los toques de humor en esta primera parte son absolutamente desternillantes, aunque los detalles más perversos empiezan a abrirse paso y uno se empieza a dar cuenta del verdadero trasfondo moral que ITW contiene. Y entonces el cuento se tuerce inesperadamente y comienza la segunda parte. 
El color vivo que nos había acompañado hasta ahora desaparece y da paso a uno apagado, en el que la bruma y la oscuridad no son fáciles de distinguir. Se nota un cambio radical -en el tono y el diálogo- que se ha sabido plasmar muy bien para que el espectador se dé cuenta inmediatamente de que el cuento no tiene por qué tener un final feliz necesariamente. La segunda parte se beneficia de un claro respeto a la producción original y a un perfil técnico sublime, además de más temas musicales realmente emotivos y conmovedores. El tema de tono del que hablo no significa que la calidad del primer trozo se diluya. He llegado a leer que el segundo acto "es un verdadero precipicio" y no podría estar menos de acuerdo. De hecho, es en el segundo acto donde se esconden los mensajes más relevantes y donde los personajes descubren las consecuencias de sus deseos y se dan cuenta de que, a veces, uno se debe centrar en lo que tiene y no en lo que desea porque las consecuencias de ello pueden ser muy peligrosas. 
La primera conclusión a la que se llega es que la verdad no siempre acompaña a los que la defienden y que el fin no siempre justifica los medios. "Children Will Listen", termina cantando la Bruja. Tal vez sea verdad: viene bien, alguna vez que otra, escuchar historias que rompen con los tópicos disneinieros a los que estamos acostumbrados. A veces nos pasamos de buenos y maravillosos y nos olvidamos de qué es lo correcto. ¿Alguien tiene algún problema con que Streep nos lo recuerde de vez en cuando? Después de visitar el bosque lo dudo mucho. Sobre todo si la historia merece tanto la pena. Suena el último compás y la lágrima se torna irreprimible. De pura emoción.

Conclusión: Sorprendentemente efectiva y conmovedora en lo emocional y sublime en lo técnico, Into The Woods lo tiene muy fácil para convertirse en un clásico imprescindible
Veredicto:     

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