sábado, 6 de febrero de 2016

Flung out of space


No me pasaba desde hace mucho. Tal vez no me haya ocurrido jamás. El quedarme sin nada que decir al terminar de ver una película, tratando de asimilar su grandeza y profundidad. Para hablar de Carol, la última cinta de Todd Haynes, se podría decir que sobran las palabras, porque no hay adjetivo que le haga justicia a una obra de arte que traspasa todos los límites de la simple efectividad.

Es simplemente imposible no sentirse abrumado por la perfección de cada uno de los aspectos de esta pequeña joya. Desde su fotografía cautivadora e irresistiblemente seductora, a la música de un Carter Burwell que irradia sutileza en cada nota. 

Carol trata sobre dos mujeres enamoradas en el marco del Nueva York de los años 50. Todd Haynes lleva la trama con una sensibilidad y atención a cada matiz que consigue electrificar. El romance entre dos personas cuyas personalidades atrayentes enamoran al espectador, logra convertirse también en una exploración de la condición humana estremecedora y palpitante

Y lo consigue, en buena parte, gracias a sus escalofriantes interpretaciones. Por un lado, Cate Blanchett, que firma una interpretación sobrecogedora y pasional; por otro, Rooney Mara, gracias a quien resulta difícil no acordarse de Audrey Hepburn. 

No se atisba por ningún lado algo que no sea buen gusto, exactitud y elegancia. Es una oda a todo eso que hace que nos sintamos vivos, que merece la pena comprobar por uno mismo. Una evocadora y enternecedora historia caída del espacio.

Veredicto: 

No hay comentarios:

Publicar un comentario